
La salud sexual y las migrantes en Chiapas
Muchas migrantes en situación administrativa irregular en la frontera sur de México afirman desconocer sus derechos para acceder a servicios de salud, incluyendo la prevención y tratamiento de enfermedades de transmisión sexual.
Amanda camina bajo el sol diariamente; es procedente de Haití pero ha llegado a Chiapas, una parada obligatoria en su ruta migratoria hacia Estados Unidos. Ella camina todos los días en busca de alcanzar algún día “el sueño americano”. Su travesía no ha sido fácil; ella narra que, en compañía de sus pequeños, ha atravesado condiciones adversas para llegar hasta México; entre ellas, las enfermedades derivadas de sus condiciones de vida.
Cierto día, presentado algunos malestares, Amanda decidió buscar ayuda; sin embargo, tras 11 días de estancia en el estado, se dio por vencida al no encontrar a alguien que pudiera proporcionarle información certera sobre cómo atender su salud en Chiapas. La falta de información no fue su único obstáculo; la barrera lingüística también estuvo presente, pues su idioma natal es el francés.
“Un amigo dijo que vaya a Federal y que yo puedo ir al doctor, que yo puedo consultar un doctor si tengo diarrea, cualquier cosa, entonces yo hablé con un policía, él me dice que no tiene nada”, contó Amanda, quien con dificultad intenta comunicarse en español.
Sin más por hacer, Amanda decidió continuar su travesía por Chiapas, buscando a su manera obtener recursos económicos para comprar medicinas bajo sus propios criterios.
Ella es un ejemplo de las muchas migrantes en situación irregular que desconocen sus derechos de salud y que día a día ingresan a Chiapas, la frontera sur de México. Para ser exactos, en 2024 se registraron en el estado 153,387 eventos de mujeres migrantes en situación irregular, representando al 38.14% de la población total que ingresó al país en condición irregular. Por su parte, en 2025 el número de eventos se redujo significativamente.

Los derechos de salud sexual de las migrantes sin documentos en México
De acuerdo con la Síntesis 2025 de las Estadísticas Migratorias de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas, Chiapas fue el segundo estado que más inmigrantes mujeres en situación irregular registró a nivel nacional en 2024, posición que también mantuvo en 2025. “Llegas a Tapachula y puedes ver cada vez más migrantes en los parques, estacionamientos y espacios públicos”, afirmó Antonio González, chiapaneco que continuamente visita a sus familiares en la ciudad costera.

Fue a principios de 2024 cuando la ONG “Brigada Callejera” publicó los resultados de un estudio que rápidamente dieron vuelta en los medios de comunicación locales: “3 de cada 10 migrantes en Tapachula padecen sífilis o alguna otra enfermedad de transmisión sexual (ETS)”, representando casi al 30% de la población migrante en la ciudad fronteriza.
No obstante, a pesar de que esta cifra pueda resultar alarmante para muchos, es importante resaltar que los migrantes, sin importar su estatus legal, tienen derecho a recibir atención médica gratuita en México, incluyendo la frontera sur.
El artículo 8 de la Ley de Migración establece: “Los migrantes, independientemente de su situación migratoria, tendrán derecho a recibir de manera gratuita y sin restricción alguna, cualquier tipo de atención médica urgente que resulte necesaria para preservar su vida”.
De igual forma, el objetivo general del Plan Integral de Atención a la Salud de la Población Migrante es “otorgar atención integral a la salud de la población migrante que transita en la República Mexicana, con apego al respeto de los derechos humanos”.
No obstante, a pesar de ser un derecho, migrantes en la frontera sur han manifestado que no conocen el procedimiento para acceder a servicios de salud. “Acá en México no hemos asistido a ningún médico, porque no hemos encontrado y no nos han informado tampoco a dónde uno puede acudir”, expresó una inmigrante venezolana de identidad reservada.
Una de las acciones específicas establecidas en el Plan Integral resalta el deber de promover la salud: “Capacitar y orientar a la población migrante en temas como tuberculosis, paludismo, VIH, otras infecciones de transmisión sexual y violencia de género”.
No obstante, a pesar de los posibles esfuerzos de las autoridades por promover la salud sexual, algunos migrantes en situación irregular, mediante entrevistas, han manifestado nunca haber recibido alguna charla u orientación sobre cómo cuidar su salud sexual y cómo recibir atención médica en este ámbito en caso de ser necesario.
Panorama de la salud sexual de las mujeres en situación irregular en la frontera sur de México
De acuerdo con datos proporcionados por la Secretaría de Salud de Chiapas a través de una solicitud de transparencia, durante 2024 se realizaron 7,536 consultas a mujeres migrantes internacionales en hospitales de Chiapas; mientras que para el 18 de febrero de 2025 ya sumaban 2,439.

Por su parte, la Secretaría de Salud Federal, en respuesta a una solicitud de transparencia, informó que durante 2024 se registraron 5,389 egresos de mujeres migrantes atendidas en unidades del IMSS-Bienestar en Chiapas. De este total, 1,385 atenciones ocurrieron en la ciudad de Tapachula, de las cuales 1,030 estuvieron relacionadas con la salud sexual y reproductiva, mientras que solo una paciente fue atendida por VIH.
De esta manera, de las 153,387 mujeres migrantes en situación irregular que ingresaron a Chiapas en 2024, las5,389 que recibieron atención médica representan al 3.51% de dicha población.
En cuanto a 2025, con corte al 18 de febrero, se han registrado 299 egresos en el estado. De las 299 atenciones brindadas en Tapachula, 20 correspondieron a la salud sexual y reproductiva, sin que se reportaran casos de atención por VIH hasta esa fecha.
Hasta el momento, las autoridades sanitarias han reconocido la carencia de registros sobre detecciones de ITS en migrantes en situación irregular en Chiapas. Por su parte, las organizaciones no gubernamentales y asociaciones acreditadas en Tapachula son quienes activamente realizan pruebas de detección para brindar apoyo a los migrantes.
Protocolos de atención a la salud sexual de los migrantes en la frontera sur de México
La Secretaría de Salud y el Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS-BIENESTAR), a través de solicitudes de información realizadas mediante la Plataforma Nacional de Transparencia, manifestaron no tener documentación oficial que detalle y defina los protocolos para atender la salud sexual de las mujeres migrantes en situación irregular en Chiapas.

No obstante, la Dirección de Relaciones Internacionales y Desarrollo Transfronterizo del Ayuntamiento de Tapachula estableció en 2024 “mesas de atención” para brindar información y orientación a los migrantes, independientemente de su situación migratoria.
“El centro de Tapachula estaba inundado de personas extranjeras y nadie hacía nada”, declaró Denisse Lugardo Escobar, directora del departamento. Fue así como, con la entrada de la nueva administración, a partir de diciembre de 2024 se instaló una mesa de orientación en el Parque Central Miguel Hidalgo, la cual, actualmente, permanece únicamente un día a la semana, los jueves.
Mediante esta mesa de información, los migrantes reciben información sobre cómo iniciar sus procesos ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) o incluso ser canalizados para recibir atención médica a través del módulo de Médicos Sin Fronteras en el Centro de Desarrollo Comunitario (CEDECO); en casos más graves, los migrantes son canalizados al Hospital General de Tapachula, sin importar su situación migratoria. “Cuando realmente es una emergencia, el Hospital General tiene que atender a todos, no importa nacionalidad ni situación migratoria”, afirmó Lugardo.
Los migrantes, al iniciar algún proceso ante la COMAR, son acreedores a una Clave Única de Registro de Población (CURP), aunque su situación legal aún no esté regularizada. “Con esta CURP, dependiendo de dónde vivan, el centro de salud más cercano está totalmente obligado a atenderlos”, aseguró Lugardo.
En Tapachula existe una red de apoyo a través de una Mesa Interinstitucional para la atención integral de personas en movilidad; algunas de las organizaciones involucradas son: el Instituto Nacional de Migración, ACNUR, la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), UNICEF, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Una Mano Amiga en la Lucha Contra el Sida (UMALCS), Brigada Callejera, Ciclos Menstruales, centros de salud, entre otras.
Para atender la salud sexual de las mujeres migrantes, independientemente de su situación legal, existen varias organizaciones en esta red, las cuales las acompañan desde su primera menstruación hasta embarazos y nacimientos.
“Ciclos Menstruales” es la asociación acreditada que acompaña a las migrantes en su salud menstrual. No solo les brinda información y capacitación (enseñándoles el uso de insumos como la toalla femenina), sino que también les facilita medicamentos para sus periodos.
Por su parte, “Brigada Callejera” es una asociación que continuamente realiza estudios y regala preservativos para que los migrantes en Tapachula puedan cuidarse. De igual forma, “Una Mano Amiga en la Lucha Contra el Sida” ofrece pruebas rápidas de ETS de manera gratuita cada que alguien llega a solicitarla.
Finalmente, los centros de salud y el Hospital General brindan apoyo a las migrantes embarazadas y las ayudan en el proceso de parto. “Cabe resaltar que es un acompañamiento, pues no es un monitoreo como tal”, explicó Lugardo.
Estrategias vs realidad
A pesar de que en México el derecho a la salud es universal, independientemente del estatus migratorio, y de que existen programas y estrategias para atender a los migrantes en la frontera sur, la atención a la salud sexual de las mujeres migrantes en Tapachula sigue siendo un desafío. Las estrategias de difusión y promoción aún no logran alcanzar a toda la población en movilidad, lo que se refleja en sus propios testimonios: “Sobrevivimos con los medicamentos que traemos desde otros países, porque en México no nos dan”.
Más allá de las cifras y las nuevas iniciativas, la brecha de información persiste; a pesar de los planes y estrategias implementadas, muchas mujeres migrantes continúan sin acceder a servicios de salud sexual. Para muchas, el derecho a la salud es un MURO INVISIBLE que no logran cruzar. María, una migrante venezolana en situación irregular, resume así la realidad: “Acá no nos atienden, vamos al centro médico y nos dicen que no, que no nos pueden atender”. Su testimonio es el eco de miles de mujeres que siguen esperando que su salud deje de ser sólo un “derecho” y se convierta en una realidad.